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“Una sombra en la noche” de Leandro Tuntisi

En estos relatos hay implícito una serie de homenajes, fruto de ciertas obsesiones o preferencia: los relatos de la serie negra de los pulps, ediciones en papel barato donde descollaron los escritores norteamericanos que dieran origen posteriormente a los guiones de la corriente del cine fantástico y de ciencia ficción; los cómics; el horror gótico de Edgar Allan Poe; el humor negro; las road movies; la contracultura de los años 60…
Iconos de una cultura cuyos restos se conservan apenas, como fósiles de un tiempo fabuloso.

La Vuelta al Dia en Ochenta Mundos - 2 Volumenes -




Este libro puede leerse como un collage de textos: un conjunto de invenciones, homenajes, digresiones y retratos, que vuelven el mundo irremediablemente cortazariano. Publicado originalmente en 1967, La vuelta al día en ochenta mundos lleva las marcas de la época: la juventud era toda rebeldía, el jazz de vanguardia ya convivía con Los Beatles, la imaginación tomaba el poder, y el espíritu del surrealismo, la patafísica y el situacionismo inundaba un arte que se había vuelto pop.

Si hay algo superlativo en este libro, es que esa frescura se mantiene intacta. Alcanza con leer apenas unas páginas para comprobarlo, para quedar absortos frente a su libertad formal, para tener ganas de ir por más: de seguir a Cortázar hasta Duchamp, y de ahí saltar a Boris Vian, pasando por Rimbaud y por Thelonious Monk.

La vuelta al día en ochenta mundos es el gran libro moderno de Cortázar. Pero también es un libro-objeto. Incorpora viñetas, fotografías y dibujos, preparados y dispuestos por otro Julio ?Silva? para que el lector se sumerja en un viaje lleno de sorpresas, juegos, peripecias, casi como en las novelas de aventuras de otro Julio ?Verne? al que Cortázar no deja de celebrar de principio a fin.
Qué mejor que escuchar al propio autor referirse a este periplo sin par: "Todo participa de esta respiración de la esponja en la que continuamente entran y salen peces de recuerdo, alianzas fulminantes de tiempos y estados, y materias que la seriedad, esa señora demasiado escuchada, consideraría inconciliables".

Cuentos de encuentros y desencuentros amorosos

Eudora Welty, Francis Bret Harte, Julio Cortázar, Guy de Maupassant, Marco Denevi, Anton Chéjov, Marqués de Sade, Marcelo Birmajer, Mercè Rodoreda, León Tolstoi, Carlos Fuentes, Sherwood Anderson, Las mil noches y una noches, Katherine Mansfield, Hiroshi Noma, Henry James. Cada una y todas las historias aquí tramadas abren la puerta a un laberinto de emociones imprevistas, de equívocos y quimeras, de lealtades y abandonos indescifrables. Hay en el tono de este libro una mezcla de melancolía y audacia que nos hace rendirnos a su hechizo. Muchas veces me detuve entre sus páginas a preguntarme cómo traza la vida su camino de misterios, cómo es que el indiferente azar se hace cargo de nuestro destino. Lo he leído a ratos feliz, a ratos asustada y siempre recobrando tras cada historia la certeza de que todo encuentro es un destello sin enmienda y de que todo desencuentro, toda pérdida, dejan una impronta irrevocable. Al final, tras haber viajado con la voz y la mirada de escritores extraordinarios en busca de la índole y los motivos de sus personajes, me quedó en el ánimo el gusto singular que provoca la buena literatura.

CHULLECA Y LOS DEL RIO


Acaba de aparecer, CHULLECA Y LOS DEL RIO, libro de cuentos del escritor y cineasta Octavio Getino, en el que se reúnen los que obtuvieron el Premio Casa de las América de La Habana y el del Fondo Nacional de las Artes en 1964. A ellos se agregan otros cuentos y relatos que aunque escritos a principios de los años 60, permanecieron inéditos hasta el momento por decisión del autor.

La trayectoria de Getino está más asociada al cine –coautor con Fernando Solanas de “La hora de los hornos” (1966-68) y documentales históricos con el General Perón (1971)- así como a estudios sobre las industrias culturales y el cine latinoamericano, pero cabe recordar que el mismo obtuvo en 1963 el Premio del II Concurso de Cuentistas Americanos, de la mítica revista “El escarabajo de oro”, un premio que estuvo compartido con otros por entonces jóvenes escritores como Ricardo Piglia, Miguel Briante y Germán Rozenmacher.

La primera edición de CHULLECA (Casa de las Américas, Cuba, 1964), recopilación de cuentos que ocupa la primera parte del libro, mereció de parte de la escritora María Rosa Oliver un comentario que también acompañó la edición argentina de La Rosa Blindada (Buenos Aires, 1964) auspiciada por el Fondo Nacional de las Artes: “ Esta recopilación de cuentos se basa en la mutable y casi siempre dramática realidad de estos días. En el campo argentino de hoy, en Buenos Aires y suburbios, a los que llega (…) la ráfaga revolucionaria que está transformando el mundo. No se nombra este soplo. Se siente su fuerza en hechos cotidianos, en las vidas que quiebra o tuerce, en el ímpetu de los que se rebelan contra la injusticia que padecen. Jamás se lo siente en los diálogos, tan fieles a la vida real (…) En “Chulleca” se revela un escritor nuevo que, de seguir la línea de estos cuentos, enriquecerá sin duda alguna la literatura latinoamericana. Su autenticidad, su falta de retórica, su carencia de afán folklórico, así nos lo permiten esperar.”

En Te conozco, Mendizábal

TAPA
En Te conozco, Mendizábal y otros cuentos , Eduardo Sacheri vuelve a entregarnos la plasticidad de su pluma para preroducir voces, presentar una galería de personajes notables en sus fracasos, dolores y alegrías puestos todos al servicio de relatos de impecable factura.

Los cuentos de fútbol que supieron emocionarnos en lo que fue su primer libro y anterior libro, Esperándolo a Tito, anticiparon lo que ya podía entreverse: que más allá del tema propuesto, Sacheri domina el género con maestría y sabe generar climas, ámbitos y situaciones por los que deambulen sus criaturas, genuinamente argentinas.

Así, las historias de amores, traiciones, amistades y venganzas protagonizadas por mujeres que asisten puntuales a la cita, por hombres perseguidos y desesprados, por personajes suburbanos y marginales, van con absoluta soltura de lo fantástico al nturalismo y se netretejen con tres memorables relatos futbolísticosm consiguiendo en su conjunto inscribir el nombre de su autor junto al de los más destacados cuentistas argentinos.

La inmortalidad


"La inmortalidad" es levedad y efectismo. Una colección de historias y almas casualmente entrelazadas, en giros narrativos que intentan ser sorprendentes, y en vidas marcadas por primeros besos infantiles y traumáticos. Como si no supiéramos todos ya que el primer beso siempre es traumático. Como si no viviéramos todos aferrándonos con todo lo que nos queda al presente. Almas que se cruzan en París, mujeres misteriosas y sofisticadas de elegantes vestidos ceñidas a sus generosas caderas y vidas repletas de amantes. Un enigmático profesor que vive con la paranoia o el descubrimiento real de una sorda conspiración que rige nuestros destinos, aún sin esbozar siquiera los inquietantes modelos de los hombres torturados y misteriosos de Hesse o Sábato.
El Homo Sentimentalis que convierte su necesidad de afecto y colecciones de aventuras amorosas en una necesidad fisiológica más, en centro de su vida, siempre apegado a lo terrenal. Algunas escenas de cama con calzador, coitos paranoicos y sexo tan cargado de estrategias, culpabilidades y estratagemas que estresa incluso al lector. No, todo esto no era original ni siquiera en 1990, fecha de la primera publicación de libro.
Hay sin embargo, un personaje que se salva de la quema. Está fabricado con un sonoro endoesqueleto de sentido común, tan sonoro que a pesar de estar firmemente arraigado en su interior aflora a su pensamiento en cada manifestación, en cada diálogo. Su piel es de personalidad y decisión, porque a pesar de todos los ataques que recibe, permanece inamovible en su cordura.

Lo más llamativo de este personaje es su visión de la cultura, defendiendo la autenticidad frente a lo pretencioso, Goya frente a Barceló y Tàpies, gafapastismo vs intelectualidad. "Ser absolutamente moderno" era la consigna de Rimbaud. Por encima de los gustos personales. Mi defendido, Paul, se da cuenta de que la modernidad permanentemente cambiante es lo que realmente nos hace viejos de alma. Es lo que nos obliga a traicionar nuestros gustos pasados. Es el imperativo cultural que nos pone en evidencia cuando el goce de compartir el disfrute de una obra supera al goce que nos proporciona la obra en sí. Aunque quizá debamos hacer caso de El Oso, que irónica y tal vez sabiamente le acusa de cinismo, de miedo, de ser tan inteligente como para atreverse a intentar justificar el más injustificable de los argumentos: la antilógica, la no argumentación, la rendición al fin de los pensamientos. El nihilismo cultural.
Y hay también algunas reflexiones interesantes, aunque apenas levemente esbozadas, entre el caótico torrente de reflexiones vitales que vierte Kundera. Quizá la cuestión central sea la más jugosa, aunque nos haya sido repetida hasta la saciedad: no se ama a la persona amada, sino que se ama el amor (o este fantástico invento concpetualizado por nuestros días), se ama la historia de amor y se ama nuestro starring role, nuestro nombre para la posteridad, nuestra imitación de una película de Truffaut o de un libro de... Kundera, por ejemplo. En este caso, Bettina Von Arnim, que ama al viejo y desdentado Goethe, no por él mismo, sino porque ve en él su vehículo a la inmortalidad.

Aunque Goethe no se atreve a renunciar a su vida cómoda por este amor cuya finalidad egoísta ve con claridad, Bettina consigue su objetivo, aunque sólo sea con esta cita en este blog, siglos después de su muerte. Christiane, la espalda que Goethe acariciaba cada noche, su fiel esposa, prueba sin embargo que la inmortalidad es un absurdo transitorio, y, lo que más irónico y desesperante para Bettina, absolutamente azaroso. El encuentro de Hemingway y Goethe en el cielo es la más suprema burla de la gloria. Ambos abominan de la imagen que de ellos representa la posteridad, aunque se consuelan pensando en lo efímero de su fama en el correr de los tiempos.
También he descubierto (quizá se deba a mi paulatina, palatina y gradual transformación en bodhisattva) algunos puntazos zen en el libro... aunque últimamente no dejo de ver el zen por doquier. Agnes tumbada en el campo, experimentando unos instantes de paz liberada de su autoimagen de triunfadora y de sus anhelos insaciables, sola con su yo y levemente disuelta en un satori que disuelve ese pequeño ego. La reflexión sobre la felicidad implícita en el ser, en el existir, y que la acción, el vivir, va destruyendo. Ser frente a vivir. Actuar o contemplar. Amor o convento. Batalla, rendición, ser o no ser. 

Lata peinada


Lata peinada, de Ricardo Zelarayán, es una serie de textos cuyo orden sólo puede ser tomado en cuenta como un modo de propiciar su lectura. Libro fragmentario escrito a lo largo de muchos años y nunca concluido postula su pertenencia a una triple frontera: espacial, lingüística y genérica. Ni novela ni poema, sus personajes se mueven por la geografía argentina, siendo el centro de gravedad la región del Norte en el límite, transpuesto una y otra vez, con Bolivia. En cuanto al idioma, como en toda la obra de Zelarayán, orbita alrededor de la lengua hablada.
Sin una trama rigurosa que organice sus partes, Lata peinada , cuya edición estuvo al cuidado de Laura Estrin, propone un recorrido en espiral sonora a través de ciertos personajes y sus avatares. Hay textos que introducen pequeñas variaciones para volver a relatar los mismos hechos, y otros que no encuentran su continuidad. "La bifurcación implica tal vez desesperación pero nunca dispersión. A veces la bifurcación es una útil sangría, una lucha contra la deriva", afirma, como un aviso sobre los cabos sueltos que no se tomará el trabajo de unir, a diferencia del modelo de "escritor lúcido" que parece no perder nunca el hilo.
Prosa del resentimiento o poesía de la rebelión, Zelarayán escribe la barbarie de un país que hizo del puerto de Buenos Aires el punto de mira, el despacho desde donde se decreta qué es el centro y qué el interior. Con su lengua entrerriana -la de nacimiento- y la lengua salteña -por adopción-, Zelarayán instaura una política de la voz que desafía la lengua del Estado y hace hablar a personajes que huyen de las certezas de la identidad, toda una caterva de desheredados, buscas, meretrices aplanadas por el paso del tiempo; pobres que no encajan en el ideario ministerial de los planes sociales, las estadísticas o en la novela de compromiso social. Esto, sin embargo, no excluye una mirada cercana a la picaresca, con el consiguiente efecto de comicidad. Sin la atadura de un argumento, el texto abunda en hallazgos de lenguaje, epifanías y sentencias malogradas, como si Zelarayán se propusiera por momentos responder a la voluntad pedagógica del Martín Fierro con un refranero de lo inútil: "Hombre que no quiere dormirse se duerme lo mismo". Las "Inútiles reflexiones de Odracir Nayarález", incluidas a manera de apéndice, no hacen más que recordar la raíz macedoniana del autor. El libro se completa con textos diversos y dispersos, entre los que destacan los dedicados al tema de los apodos y sobrenombres, que forma parte de un viejo proyecto nunca acabado.
Desde los tiempos de la revista Literal , experiencia que compartió junto a Germán García, Luis Gusmán y Osvaldo Lamborghini, hasta el presente, Zelarayán se sustrajo de la cadena de montaje de la industria literaria. Así y todo, con La obsesión del espacio , Roña criolla y la novela La piel de caballo se ha convertido en un clásico de la poesía argentina y referente ineludible de las nuevas generaciones.
Por Sandro Barrella (La Nacion)

Ficciones


Ficciones es una maravilloso libro de relatos de Jorge Luis Borges, creo que fue el que le dio esa fama mundial, que hace mirar mal a la gente que le critica. El libro es una antología de relatos y ensayos ficticios en los que el argentino aprovecha para hablarnos de sus obsesiones por el tiempo, las bibliotecas, Las 1001 noches y la desestructuración de la realidad, entre otras. La calidad de los relatos es sobresaliente

El Aleph


Jorge Luis Borges (Buenos Aires, Argentina 1899- Ginebra, Suiza 1986) es un escritor asombroso: narrador, poeta, ensayista, traductor, antólogo, orador. Sus narraciones expresan lo insólito de lo cotidiano.  Sus personajes llevan con frecuencia la huella de la soledad y la monstruosidad, los laberintos del interior de cada persona, los “senderos que se bifurcan” con toda naturalidad, como es el caso de Emma Zunz.

La obra está compuesta por diecisiete cuentos:
-El inmortal, sobre la inmortalidad según La Ilíada.
-El muerto, historia de Benjamín Otálora, personaje ambicioso que huye de su país y se dirige a Uruguay con una carta de presentación para Azevedo Bandeira, el jefe de una banda de ladrones y criminales.
-Los teólogos, "un sueño más bien melancólico sobre la identidad personal" (Borges, Postfacio de 'El Aleph').
-Historia del guerrero y la cautiva. Dos caras de una misma moneda. Uno viene de lo salvaje hacia la civilización; la otra, desde la civilización hacia la barbarie. Se realiza un cambio de identidad. El guerrero queda impresionado con la civilización romana, y siente que pertenece a aquella. La abuela de Borges quiere rescatar a la india, pero ella la rechaza. Se espanta, no puede creerlo; pero cuando su marido muere, ella se siente identificada. Cuando la india toma la sangre caliente del caballo que acababa de degollar, es cuando termina de demostrar que nunca dejará de ser india, más allá de su lugar de nacimiento.
-Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829 – 1874 ), el sargento Cruz del Martín Fierro.
-Emma Zunz, y el sufrimiento ante la noticia del fallecimiento de su padre.
-La casa de Asterión, el hijo de la reina encerrado en un laberinto (increíble es el vacío que se siente al comprenderlo).
-La otra muerte, una carta, una noticia, y el impulso de encontrar la verdad.
-Deutsches requiem, la historia de un alto dirigente Nazi que va a ser fusilado por sus crímenes.
-La busca de Averroes, a partir de Aristóteles de Estagira.
-El Zahir, la perdición de los hombres...
-La escritura del Dios, la decisión de un hombre cautivo.
-Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto, una historia contada en Cornwall una tarde de verano.
-Los dos reyes y los dos laberintos, la rivalidad de dos reyes y la competencia por el poder.
-La espera, un hombre atormentado por su pasado.
-El hombre en el umbral, un juez inglés tratando de poner orden en conflictos indios.
-El Aleph. Comienza con la desesperación de saber que el recuerdo de Beatriz se alejaría de a poco de él, de su mundo. Utiliza oxímoros e indirección libre, usando palabras que diría Carlos Argentino.

Antologia de laliteratura fantastica




 Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo nos ofrecen en esta Antología de la literatura fantástica lo mejor de un género literario que siempre ha ejercido un atractivo irresistible en el público lector. Es el género representado por las irrupciones de la fantasía creadora y la intuición artística en lo desconocido, lo inexplicable, lo misterioso, lo sobrenatural

La Manga


Corazones desatados



Una editora periodística conoce a un pintor que imita a Rembrandt y vive con él una pasión desbordante. Descubre que los diarios no hablan de lo que verdaderamente importa, ni la Historia se mueve por el dinero o la política sino por el corazón y el sexo. Entonces le encarga a Fernández, veterano cronista de cien batallas, la peligrosa tarea de narrar veinte historias de amor de gente común. Escéptico pero intrigado, el periodista deambula por la ciudad en busca de material para la serie - "Corazones desatados"- destinada a ingenuas ilusiones, pero que se impregna lentamente del sabor amargo de Scott Fitzgerald. El deseo, los celos, el despertar de la sensualidad, el engaño, la euforia de sentirse otro, la clandestinidad, la adicción al amor y la desesperación surgen aquí con un estilo directo y cautivante que simula el testimonio verdadero pero que es, en realidad, literatura pura. "En Corazones desatados los diálogos son admirables, tanto como los personajes que acompañan al protagonista, y las situaciones y sensaciones que se suceden son tan francas y espontáneas que cuesta abandonarlas y dejar de vivir en el genuino mundo de Fernández

Afuera de nosotros


Afuera de nosotros y otros silencios reúne parte del trabajo literario al que el autor se ha dedicado en la última década. Son historias de hombres y mujeres captados en su repentina revelación, en ese instante en que la realidad consigue de ellos perfiles resplandecientes, dolorosos, o de extraña oscuridad.

16 Cuentos latinoamericanos


Esta antología para jóvenes lectores ofrece cuentos de Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Mario Benedetti, Antonio Skármeta, Francisco Massiani entre otros. Asuntos y puntos de vista que tocan a la juventud, desde el sentimiento de insatisfacción hasta el anhelo de plenitud a través de la expresión y la creación artística.